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Consejos para introducir al estudio bíblico

No hay que desesperarse en realizar estudios bíblicos completos en un día o en días, muchas veces no se puede y punto.

Si nos cuesta hacer estudios bíblicos o devocionarios, es porque no estamos ejercitados con una metodología específica para realizar estudios y la disciplina constante de la lectura bíblica. No estamos familiarizados con las doctrinas cardinales y principios hermenéuticos, pero si no tenemos el valor de hacer algún devocional o estudio bíblico por nuestro poco conocimiento y queremos empezar a realizar estudios escritos, registrar nuestro aprendizaje y aprender más de Dios, más de la biblia, entonces, exhorto a considerar los siguientes cinco consejos para introducirnos al estudio bíblico:

1. No importa si de primera nuestro estudio es simple, lo que importa es la claridad, la coherencia y que sea de acuerdo a la escritura

Lo primordial es que los argumentos sean coherentes entre sí, con el tema que se esté tratando y lo más claro o simple posible, por ejemplo, si se expone sobre la “Trinidad de Dios”, terminemos el tema con la Trinidad en nuestras conclusiones y los versículos estén relacionados con los atributos, con las cualidades y con la personalidad en Dios, esto es coherencia, nos quedará claro y también los demás en que se habló de la Trinidad de Dios.

No debe pasar, si mientras estamos hablando de la “Trinidad de Dios” en nuestro estudio bíblico, exponer versículos de la vida de un profeta, se termine hablando sobre el pantalón y se concluye erróneamente que el hombre debe usar corbata, esto es incoherente, solo se formó una ensalada de ideas, porque se introdujo ideas ajenas al tema tratado y terminaremos confundidos, o a lo mínimo con las siguientes preguntas: ¿Qué?, ¿Qué tiene que ver eso con lo otro?

Lo importante de hacer un escrito de estudios bíblicos o devocionales es su claridad, precisión, coherencia, sencillez y la centralidad de Cristo (obviamente) y el tema tratado, así que, esto es lo recomendado primeramente.

2. Lectura, porque a medida que leemos la palabra de Dios, lógicamente iremos adquiriendo más conocimiento

No hay que preocuparse tanto si conocemos poco de primera, a todos nos pasa. Este conocimiento no es instantáneo, sino progresivo y podemos adquirir de la siguiente manera, por ejemplo, podemos probar leyendo una semana los libros de los reyes de Judá, después, otra semana las cartas de Pablo o la que se alcancen a leer, después, otra semana los evangelios, hasta donde se alcance y así progresivamente…, esto hará que, cuando queramos hacer un estudio, un artículo o un devocionario, cuando nos toque el versículo del día, si está relacionado con las lecturas anteriores, podamos empezar a ejercitar nuestro conocimiento adquirido y así, argumentar conforme a las escrituras, porque tendremos frescas las palabras en nuestra mente, gracias a lecturas anteriores y lo mejor de todo, el Espíritu Santo nos recordará de otros versículos y perfectamente podemos buscar esos versículos en Google o en un dispositivo móvil que tenga un software de biblia, si más le acomoda, buscar en una biblia física.

Añadir que, es útil disponer de un diccionario bíblico, un diccionario español y también, de varias traducciones de la escritura, para aprender los significados de palabras que ignoramos en medio de la lectura bíblica y también, comparar distintas traducciones de la biblia, por si no se dispone de un diccionario bíblico o para complementar algo de conocimiento encontrado. Sirve escuchar biblias en audio si no disponemos de mucho tiempo libre, es de gran ayuda.

Entonces, no hay que afligirse si no hacemos todo en un momento, pero si estamos interesados en registrar nuestros conocimientos bíblicos en un documento, entonces, debemos ser diligentes en la lectura de la biblia, en lo posible, diariamente.

3. Dedicar tiempo necesario, porque armar un estudio lo requiere, de acuerdo con el aprendizaje adquirido de los dos puntos anteriores

No hay que desesperarse en realizar estudios bíblicos completos en un día o en días, muchas veces no se puede y punto. Hay que tomarse el tiempo necesario y esto aplica para todo tipo de estudios, si son teológicos, doctrinales, devocionarios, sintéticos, sistemáticos, históricos, etc., así que, mi consejo es, no apurarse y tomarse el tiempo prudente para aprender bien las bases, así, empezar armar estudios bíblicos.

Puede empezar haciendo devocionales escritos, comenzando por un versículo diario al abrir su biblia, después, analizar lo que dice el versículo, puede optar por parafrasear, es decir, explicar el texto del versículo en nuestras palabras de acuerdo con las palabras del versículo, hacer una explicación breve del contexto de ese pasaje bíblico, después, seguir con la interpretación a nuestras vidas, proseguir con respectivas aplicaciones y por último, la conclusión, este sería una idea de cómo formar el cuerpo del texto [1] de nuestro devocionario escrito.

Entonces, recomiendo tomarse el tiempo necesario y ejercitar. De primera, no se sabrá que hacer, es normal, más aún, si no hay hábitos de estudios adquiridos, pero junto con las consideraciones anteriores, a medida que se van realizando, ya se empieza a adquirir costumbre.

4. Aprender de aquí a dos años como mínimo, tres principios hermenéuticos y ejercerlos cada vez que realizamos o evaluemos una doctrina

Los principios hermenéuticos [2] sirven para exponer un estudio más coherente, preciso y son necesarios para interpretar la escritura. El primero es “analizar el texto” y sacar las conclusiones del versículo citado; el segundo es “analizar el contexto del texto”, principalmente el contexto inmediato del pasaje, por ejemplo, si uno saca un pan de vida, que son unos versículos escritos en un papel pequeño rectángulo, y en ese aparece Juan 3:16, entonces, buscar una biblia, abrir donde está Juan 3:16 y leer los versículos que aparecen antes y después (todo el capítulo 3 del libro de Juan), eso sería el contexto del pasaje de Juan 3:16; y el tercer principio sería la “comparación de pasajes bíblicos”, por ejemplo, buscar dos o más versículos de la biblia para desarrollar una doctrina o para evaluar, por ejemplo, sobre el diezmo o sobre apóstoles, profetas, etc. Y, unir estos tres principios hermenéuticos para estudiar la biblia y así, registrar esos conocimientos en un documento.

Puede empezar a ejercitar estos tres principios para evaluar, por ejemplo, en medio de una prédica de Internet, evaluar el texto base de quien está predicando, después, leer el contexto del texto base desde cualquier biblia para ver si lo que está predicando él tal es coherente con el contexto de ese versículo base, y por último, estar comparando con otros versículos de la biblia para aclarar la evaluación. Esto puede aplicarse, cuando prediquen en donde se congrega, en artículos de Internet, en estudios bíblicos de publicaciones de Facebook, entre otros.

Entonces, al estar realizando lo anterior, se empezará a adquirir costumbre de analizar todo, empleando estos tres principios de interpretación bíblica, también, para estar registrando su aprendizaje en un documento, como devocional escrito, para predicar un domingo en donde nos congreguemos, etc. Hay más principios hermenéuticos, si quiere profundizar y adquirir más de conocimiento sobre esta ardua tarea de interpretar la biblia, recomiendo comprar el libro “Hermenéutica” del autor Henry A. Virkler y también, descargar un recurso gratuito que habla especialmente del contexto al leer la biblia, se llama “La Biblia en su contexto” del autor Craig Keener, compartido primeramente en la página Preparad el Camino y ahora último, en JPZamora.

5. La oración, el amor, la practica, la perseverancia, la paciencia, la humildad, el disfrutar, cosas muy importantes

Es algo obvio, pero es necesario recalcar lo siguiente, el fin de realizar estudios de la biblia, de pasajes bíblicos es que temamos a Dios, guardemos sus mandamientos y en que manifestemos el carácter de Jesús, entonces, para conseguir esto, es necesaria la oración, la paciencia, todas estas actitudes y disciplinas espirituales, porque nos ayudarán a crecer espiritualmente. En la oración, cuando estamos en comunión constante con nuestro Padre es en donde podemos aprender espiritualmente la palabra de Dios, nos vivifica y santifica, también, disfrutemos de ello, para mantener interés y que sea por amor, si no podemos, entonces, a pedirlo nuestro Padre que todo lo puede.

Bonus Track

Si le interesa preparar algún sermón, recomiendo los recursos del hermano Pablo Jiménez en su siguiente enlace, él es experto en este campo: https://drpablojimenez.com/2018/05/09/como-preparar-sermones-biblicos-el-sistema-de-los-tres-pasos/

Conclusión

Estos consejos pueden no ser detallados, pero es un intento de motivar y aprovechar de introducir al estudio de la biblia a hermanos que no saben por donde empezar, unos consejos que me han servido y los he compartido, espero que les sirva. El Señor Jesús les bendice.

Notas:

[1] Un escrito que se divide, por lo menos, en tres partes, primero, en la introducción, segundo, el desarrollo y tercero, la conclusión.

[2] El arte y la ciencia de interpretación bíblica.

[Actualización el 17 de abril de 2021].

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